RISHIKESH - SEMILLAS DE CONCIENCIA

Después de unos días de descanso tras conocer los proyectos de Streets of India y Naya Nagar, tocaba grabar la tercera historia. El lugar elegido era Rishikesh, a las puertas del Himalaya. Rishikesh es mundialmente conocido por ser la cuna mundial del Yoga y porque The Beatles pasaron por aquí el invierno de 1968 para meditar de la mano de Maharishi Mahesh y, ya de paso, componer unas cuantas decenas de canciones, algunas de las cuales se dice que integraron su singular White Album, el de Helter Skelter, Revolution y Back in the URRS. Tengo que decir que Rishikesh me sorprendió. Pensaba encontrarme un pueblo atestado de yogis occidentales en busca de iluminación y fue más bien al contrario. Agosto al ser temporada baja por las lluvias se podía respirar bastante tranquilidad, excepto cuando tenías que cruzar el estrecho puente colgante sobre el rio Ganges. Cada día decenas de peregrinos y escolares venidos de toda la región cruzan el Lakshman Jhula para llegar hasta Trayambakeshwar o Tera Nabzuk, un enorme templo de trece alturas dedicado a Shiva. Es una gozada verlos desfilar ataviados con sus chubasqueros de colores en época de Monzón. 

El primer encuentro fue con Sandra Palma, la fundadora de Semillas de Conciencia para marcar las directrices de la grabación y conocer a la ong. En esos días, aparte de la grabación de la historia que formará parte del documental, pude visitar algunos proyectos que tiene la ong en algunas escuelas de la zona. Cuando conoces a una ong de cerca te das cuenta del increíble trabajo social que hacen, siempre luchando para sacar los proyectos para adelante pero con la satisfacción que todo esfuerzo va destinado a los más necesitados.  

He conocido la historia de Pami, una mujer de religión Sij que junto con su hija Simmy y otras mujeres como Raji y Raman trabajan en un pequeño taller de costura realizando productos que luego la ong vende para poder financiarse. Si queréis conocer sus productos, no dudéis en visitar la web de Semillas de Conciencia y si queréis adquirir alguno, lograreis que personas como Pami puedan tener una vida digna. Os aseguro que después de conocer su historia es cuando entiendes que comprar productos solidarios es ofrecer una vida digna y futuro a quien lo más necesita.  

 

Estar varios días grabando una historia con varias personas hace que aparte de los momentos delante de la cámara, también compartas detrás de ella muchos chais, risas, vivencias, momentos increíbles y conversaciones únicas. No solo he descubierto porque la religión Sij es tan hospitalaria, sino la historia de una mujer que tenía que ser contada. Para conocerla, tendrás que esperarte al documental. 

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